Habían pasado ya tres semanas desde aquella hermosa tarde en la que Fiorella recibió su primer beso, cada semana, Fiorella y Dániel salían del campus y visitaban un lugar nuevo, cada uno mas hermoso que el otro, todos llenos de misterio y terror a la primera impresión, pero llenos de esplendor una vez adentro.
Ya era viernes y esa semana a Fiorella le tocaba visitar a sus Padres. Ya sus padres sabían que Dániel y ella eran novios y que habían salido varias veces del internado, Fiorella siempre había sido muy sincera con sus padres y no iba a dejar de serlo en algo tan importante como su primer novio.
Llego a Dublín a eso de las 9am y sus padres la fueron a recoger a la central de autobuses. En el camino a su casa, Fiorella iba cantando y muy alegre por que por fin estaba con sus padres. Al llegar a la casa, se sentaron en la sala de estar y empezaron a conversar, Fiorella les describió a sus padres todos los lugares en los que habían estado y todas las cosas que habían hecho. Sus padres se sentían cómodos con todo esto y le tenían confianza a su hija, pero les preocupaba un poco que el fuera mayor que ella y que no lo conocían bien. Advirtieron a Fiorella al igual que lo hizo Camila, pero ella no presto mucha atención. El sábado fueron de paseo por Dublín y le compraron mucha ropa a Fi, disfrutaron de un autentico día en familia. Lastima que el domingo ya se acercaba y Fiorella tendría que volver al internado.
Rápidamente llego el lunes y se acercaba la hora en la que Fiorella saldría con su novio. Terminaron las clases y Ella se dirigió rápidamente al valle del amor, pero al llegar allí, Dániel no se encontraba. –Tal vez esta retrasado- pensó. Esperó durante mucho tiempo, aproximadamente 2 horas, pero el nunca apareció. Desilusionada se fue a su cuarto y se acostó en su cama. Se preguntaba ¿por que Dániel no había ido a la cita?, y mas aun, ¿por que no le aviso?
Se apresuro, tomo su celular y le escribió un mensaje de texto:
-Hola mi amor, como estas? Por que no asististe a nuestra cita de hoy, acaso estas enfermo? Por favor responde. Con amor, Fi.- Pero nunca recibió respuesta.
Al día siguiente en clase de Física (la otra clase que tenia junto a el) le preguntó por que no había asistido a la cita, pero el la ignoró como si ella no significara nada, Fiorella dolida se fue al baño de las mujeres, se seco las lagrimas y salio de nuevo al patio. Al salir, vio a Dániel sujetando la mano de otra chica, una muchacha de aproximadamente 14 años, muy hermosa, alta, cabellos castaño y tez bronceada, ojos oscuros y de muy buen cuerpo. Fiorella, que nunca fue celosa, se acerco y los saludo a ambos y llamo aparte a Dániel, pero el no quiso ir, así que ella lo tomo por el brazo y lo jalo hasta ella. Le pregunto quien era ella y el solo respondió “una amiga”. Fiorella muy molesta, le pregunto que ¿Por qué le estaba sujetando la mano? Pero el no respondió. Fiorella siguió preguntando pero no lograba ni una respuesta de parte de el. Llego un momento donde Fiorella simplemente se canso de preguntar y se quedo callada, en este momento, Dániel empezó a hablar:
-Solo te puedo decir que ya no me gustas, Ya me canse de ti y de tus cosas, ya no quiero que seamos novios, nuestra relación se acabo. Ella es mi nueva novia, no quería que esto terminara de esta manera Fiorella, estaba esperando el momento para decírtelo, pero tu me obligaste, es mejor que te olvides de mi.-
Fiorella totalmente enojada y muy triste le responde:
-¿Cómo que nueva novia? ¿Ni siquiera habías terminado conmigo y ya tenias otra? Que clase de hombre eres Dániel. Yo que te consideraba bueno, creía que eras sincero, ya veo que no!! ¿En que momento pensabas decírmelo? Lo que estabas era jugando con las dos. Respondeme, ¿desde cuando son novios?-
-Apenas desde ayer Fiorella, te lo pensaba decir ayer en la tarde pero no tuve el valor. Sabia que te ibas a molestar, y no quería eso.-
-¿Preferiste que yo los viera juntos?, no te puedo creer, y ¿Qué? ¿Le vas a hacer lo mismo a ella al cabo de un mes? O ¿Cuándo encuentres a una mas bonita? ¿Por qué lo haces? ¿Por qué haces esto? Aun no lo entiendo, ¿que necesidad tenias?. El problema no esta en que me dejes, esta en que me engañaste. ¿Por que me dijiste que me amabas? ¿Por qué me engañaste?-
-Nunca te engañe, simplemente se acabo el amor, supongo que me aburrí.-
-Ya veo! Entonces eso no era verdadero amor, era simple atracción. ¿Ves que si me engañaste? Y peor, te engañaste a ti mismo. Espero que aprendas Dániel, que con los sentimientos ajenos no se juega. Adiós, ya me voy.-
-Espera Fiorella no te vayas así, déjame explicarte...-
-¿Explicarme que? Mejor no Dániel, no hace falta, no tienes por que decir nada! Todo esta tan claro como el agua. Solo esto te digo, yo a ti si te amaba. Adiós!-
Fiorella se fue y dejo a Dániel hablando solo. Su amiga Camila, sin que Fiorella se diera cuenta, observo toda la discusión. Camila siguió a Fiorella, que se dirigía a su “lugar secreto”, Dejo que estuviera sola un rato, llorando, desahogándose, y pensando en todo lo que había pasado, y luego entro y se sentó junto a ella, y sin pronunciar palabra alguna, la abrazo. Así estuvieron mas o menos por 30 min., ambas en silencio, solo se escuchaba el río a lo lejos, el sonido del viento entre las ramas y los sollozos de Fiorella. Al cabo de este tiempo Camila rompió el silencio y le dijo a Fiorella:
-Lo vi todo amiga, no tienes que contármelo, si no quieres hablar lo entenderé, solo quiero que sepas que aquí estoy, al lado tuyo.-
Fiorella le respondió:
-Gracias amiga, sabia que podía contar contigo para todo. Me siento muy mal Camila, aun no puedo creer todo lo que acabo de pasar, aun no creo que mi primer noviazgo haya terminado así. En una pelea. Aun no creo que todo haya sido mentira, que el no me quería, que todas esas tardes fuera del internado fueron en vano, que todos esos besos eran vacíos, que no valió la pena nada. No aguanto amiga, estoy muy decepcionada-
-Te comprendo Fiorella, ahora solo necesitas desahogarte y alejarte de todo lo que te haga daño. Es mejor huir que sufrir, yo que te lo digo.- contestó Camila.
-Ok Camila, muchas gracias por escucharme, gracias de verdad por ser tan comprensiva y gracias por darme ánimos.-
-De nada Fi, ahora creo que debemos ir a clases, antes que nos pongan retraso, es mejor que corramos, y así de paso te distraes un poco.-
-Esta bien, vamos.-
Salieron corriendo las dos y llegaron justo a tiempo para la clase, durante todo el día Fiorella se mantuvo con un perfil bajo, la cabeza entre los hombros, muy triste y sin comer nada. Camila estaba preocupada así que decidió pedir permiso por ella para ir a su habitación a recostarse y que descansara un poco, esto ya faltando dos clases para que terminara el día. Los profesores accedieron y ambas se fueron a su habitación y se recostó Fiorella en su cama, de pronto en silencio, empezó a llorar, Camila solo le acariciaba el pelo sin decir nada.
Al cabo de una hora se levanto de la cama y fue al baño, se lavo la cara y salio del edificio, camino hasta llegar al valle del amor y se sentó en el césped, Camila decidió dejarla sola un tiempo, pero siempre manteniendo cerca por si acaso, allí se sentó Fiorella toda la tarde, recordando cada uno de los momentos que había pasado con Dániel.
Pasó una semana así, entre un sitio y otro, llorando por aquí, calando por allá, una semana entera sin pronunciar casi ninguna palabra, solo decía hola, adiós , hasta mañana, buenas noches y cosas simples y solo por cortesía. Del resto, no hablaba. Camila le contó todo lo que había pasado a Alfredo y entre ellos se turnaban para cuidar de que Fiorella no hiciera ninguna locura, y también para obligarla a comer.
Luego de una semana en este estado, Fiorella por fin reaccionó, empezó a hablar y a comer, ya participaba mas en clase, y ya sonreía y se reía con sus dos amigos, quienes estaban muy contentos por esto. Poco a poco fue mejorando y recuperándose de su depresión y al paso de un mes ya estaba totalmente bien, justo para la fecha en que les tocaba a sus padres ir al internado a verla. Al llegar allí, sus padres notaron un cambio en Fiorella (ya que la conocían muy bien), su alegría no era la misma de hace un mes, aunque cantaba y se reía con sus padres, ellos sabían que algo había pasado con Dániel, su madre le preguntó: -¿Qué ha pasado con Dániel hija?-
De pronto la sonrisa de Fiorella se borró de su rostro y sus ojos se llenaron de lagrimas, se arrojo en los brazos de su madre y le contó todo lo que había sucedido, y todo lo que había pasado durante ese mes. Sus padres la abrazaron fuertemente y le dijeron que no importaba, que ya llegaría otro que de verdad la quisiera, que ahora solo le quedaba recuperarse de eso y olvidar a Dániel por completo. Fiorella al ver esta reacción de sus padres, se alegro mucho, se secó las lagrimas y siguió jugando con ellos. Se sintió Feliz por primera vez en un mes entero. Sabia que podía contar con sus padres y que ellos si la amaban de verdad, esto la hacia estar contenta y pensar que no necesitaba mas que eso y a sus amigos.
